Mi hermano, mayor tenía una forma muy sutil, pero efectiva de corregirme. Yo como tod@s l@s nin@s era algo inquieta. A veces echaba chillidos, tumbaba cosas, y tenia la costumbre de correr en vez de caminar. Mi padre estaba enfermo, y cualquier cosa le disparaba los nervios, así que yo era una bomba de tiempo, para mi padre. …Una de las tantas veces, que el cuerpo de mi padre, se estremeció por el ruido que yo hacía. Mi hermano, me llamó y tomó una libreta. Dibujó un recipiente, específicamente una batea de hoja de zinc. (Era muy común tenerla en las casas humildes en los 80s. Antes de que las lavadoras, fuesen asequibles para los de escasos recursos.) En el fondo de la batea, coloreó: Estrellitas, Caracoles, Piedrecitas, y también simuló que había agua, yo estaba muy concentrada viendo el dibujo, mi hermano me preguntó:¿Qué pasa si entras las manos, violentamente en el agua y remueves? Que todo lo que está en el fondo también se moverá, respondí. Exacto, me dijo. De esa forma vas alterarlo todo, pero si entras tus manos, suavemente, puede que se mueva algo, pero no causaras mayores cambios. Eso pasa con los nervios de Papá, no te puedo pedir que no te muevas, ni que dejes de comportarte como una niña, pero trata de no llegar al fondo y si llegas hazlo suave, por lo menos dentro de la casa…. No creo tener más de 7 años, cuando el me dijo eso, pero entendí su metáfora.
20 años después trataba de aplicar algo parecido a mis sentimientos, no quería moverlos mucho, porque no quería tocar fondo. No quería pensar en que me estaba ilusionando, pero tampoco quería dejar de hacerlo, así que yo solo estaba quieta, tranquila, dejando todo en el fondo. Pero, no me valió; quizás fue José con su forma de ser, que entro las manos en la batea y removió todo. Pues la verdad es, que por primera vez en mi vida, me había sentido afortunada de encontrar a alguien. Me había enamorado antes, pero yo siempre había tenido la sensación, de que fulanito, o menganito no son lo suficientemente bueno para mí, y con José me sentía agradecida de encontrarle.
Ese que hablaba era mi angelito objetivo..
ese que habló ahora, fue mi angelito cursi.
Y así siguieron:
Ya, ya,ya,tranquilos, a los dos. No estoy enamorada, pero si agradecida y dispuesta a ver que sigue. Déjenme escuchar la canción que le enviaré, les dije a ambos.
Escuché una voz con ironía que dijo: 98% Patética. Pero seguí, adjuntando la canción.
Para ver las letras de la canción traducida click aquí
Continuara..
Me ha gustado, la conversación de los angelitos.
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