miércoles, 18 de mayo de 2011

Un Baboso y un no Admitido....

Hacía poco tiempo que había ingresado a la universidad. Tenía 17 años recién cumplidos, en mi espalda toda la inocencia e inexperiencia de una jovencita que inicia una nueva etapa en su vida. El campus universitario me lo encontraba inmenso. La universidad tenía varias puertas de acceso que daban a diferentes Avenidas. Y aunque tenía la opción de entrar por diferentes puertas, significaba un cambio en la ruta del transporte. Así que elegí la que se acomodaba a mi presupuesto y comodidad. 

Los Martes, la primera asignatura era Historia. Me tocaba en la facultad de humanidades, y yo para cortar camino, pasaba por una cancha de baloncesto. Pasando por ahí, me encontré al profesor que me impartía educación física en el liceo, me reconoció, le di la mano, me halo contra él, me dio un beso en la mejilla, y el resto que recuerdo, es la sensación de tener una parte de cuerpo que me asqueaba, tenía mi mejilla llena de saliva. A todo esto, debo disimular seguir charlando, luego cortar la conversación, marcharme, y discretamente, limpiarme la mejilla. 2do martes, vuelvo por mi camino, me encuentro al profesor de nuevo. Ya estaba muy cerca, para retroceder, me saluda, le doy la mano. Me tira contra él, me da un beso en la mejilla, y vuelvo a tenerla llena de saliva. Internamente agradezco, que aquí, solo se da un beso y no dos como en otras partes del mundo. Tercer martes, decido irme por fuera, no entrar a la cancha aunque el camino sea más largo, voy con una amiga que también estudiaba conmigo en el liceo, el profesor nos alcanza a ver. Me digo internamente: Gracias a Dios una malla nos separa, nos saluda y empieza a hablar, pregunta que para donde vamos. Mi amiga le dice, el nos sugiere que entremos por la cancha que es más cerca, yo toda victoriosa le digo, que no vale la pena devolverse para entrar a la cancha, el me señala un puerta ,que yo ignoraba. Entramos, pienso: Por suerte ya nos saludo desde fuera. El habla con mi amiga, y viene la despedida, ella le da la mano y el tira de su brazo contra él y de nuevo, cachete lleno de saliva. Yo me retire unos cuantos metros, desde que vi que ella le dio la mano y dije adiós con un gesto.

Después de eso, cambie el camino, cruzaba a la otra acera o entraba por otra puerta, eso se traducía o en caminar mas o en gastar más. Me dio mucha rabia, porque ese camino me gustaba. A esa hora ese, era el único lado en que había sombra, yo quería que todo siguiera igual, es más, hasta me hubiese gustado ver como él le hacía eso a las demás chicas, yo solo quería que él no me viera. Así que pienso, que él no admitido del MSN, me hubiese venido como anillo al dedo. El esta aquí y yo también, yo a el lo veo y el a mi no, si intenta comunicarse conmigo no me doy por enterada, y lo mejor  de todo, es que quizás no se ofenda, pues creerá que es casualidad mi ausencia.

Pero, eso no me funcionó con José, miren lo que me escribió.

Querida Bast:

Ante todo, espero que estés bien. Sé que me tienes como no admitido, pero lo
comprendo totalmente, y tu silencio es algo que respetaré. Insisto en que
espero que estés bien.

Yo sigo sin trabajo y a la espera de que pasen las vacaciones de Pascua para
ver si levanto cabeza.

Quisiera aprovechar una vez más para disculparme por el daño que te hice, y
darte las gracias por los buenos momentos que me brindaste. Y me refiero a
todos, incluidos los relacionados con la amistad...

No olvides que en esta parte del mundo tienes un AMIGO que te quiere, y que
desea, ante todo, que seas feliz.

Cuídate, cielo.

Joseba

miércoles, 4 de mayo de 2011

El tanga,Rojo. Con olor a mi...

José, volvió a escribirme. Al leer sus líneas, me puse a pensar en todas las conversaciones de cortesía que uno tiene, cuando termina una relación amorosa, y las cosas que hay que empezar a devolver. Por ejemplo: Cuando termine con mi primer novio, no sé si yo me había tomado muy en serio lo que veía en las pelis. Porque Me atreví a entrar a su habitación a sus espaldas. Mi ex vivía con unos amigos, yo estaba evitando todo contacto, porque él me estaba acosando y si me veía, sabía que iba a ser más insistente, pero yo quería recuperar algunas cosas que el guardaba de recuerdo, y que yo entendía que no tenia porque tenerlas. Así  que se me ocurrió ir a robármelas, bueno eran mías, así que no era robo. Me asegure de que él, no estuviera en la casa, me sabia su horario de clases. Llame a su amiga.

       --Alo, es Bast,  ¿Como estas?
       --Hola, ¿bien y tú?  (Con voz de sorpresa)
       --Bien, voy a pasar por allá de un pronto.
       --Ahh, pero él no está aquí.
       --Si, por eso es que quiero ir, ahora.No quiero que me vea.   
       --Claro, te entiendo. ¿A qué hora vienes?
       -- Estaré allá en 20, minutos.

Llegue, a la casa. La chica me miraba con cara de solidaridad. Me dejó pasar a la habitación de mi ex. Yo empecé a buscar.     La mayoría de sus cosas estaban empaquetadas, pues él se iba a mudar. No sabía por dónde empezar, aunque admito que me dieron ganas de hacerle un desastre. Porque se lo merecía, pero me contuve.     Encontré, mis fotos y las cogí.  La chica, un poco nerviosa, entro a la habitación, y me miró con cara, de: ¿ya terminaste? Yo le hice un gesto, de que casi, y ella entendió que quería estar sola. Seguí, buscando, en su ropa, en sus gavetas,  en las cajas.  Que rabia! pensaba, no quiero que se quede con él.  La chica entró  a la habitación, nuevamente.    Me preguntó: que si me ayudaba, y comentó  que tenía miedo, de que el, llegara. Yo le dije, que por favor me diera otro momento a solas, y que si no tenia éxito me daba por vencida. Me senté un rato en su cama, lo hice encima de su almohada y al darme cuenta la saque de abajo de mi. Algo cayó al suelo, cuando mire, no lo podía creer, lo que tanto había buscado, estaba debajo de su almohada y lo encontré por casualidad, lo tomé y lo puse en mi bolso.

Antes  de salir de la habitación, saqué de mi bolso, una camisa y un cassette de Pedro Guerra, que mi ex había dejado en mi casa.  Le di las gracias a la chica y salí un poco apresurada, y nerviosa. Solo había una calle de entrada y salida.  Justamente cuando llegue a la esquina, vi a mi ex, por suerte estaba del otro lado de la cera, me abaje, cubriéndome con un coche. Cuando, el avanzo unos pasos, salí corriendo. Abordé, un bus. Sonó mi móvil, no contesté, era él.  Dejó un mensaje.  "Gracias, por traerme mis cosas, pero aun tienes algo mío.  Lamento que no me esperaras, siempre es bueno verte”

Ahora, pienso.  Vaya suerte la mía!  José, ha tenido la cortesía de deshacerse de mis cosas, porque viajar a Madrid o San Sebastián, para hacerlo yo, no iba a ser tarea fácil. ja,ja,ja.



From: "joseba" <……..@hotmail.com>
To: Bast……..@hotmail.com
Subject: Hola



Hola, Bast.

Espero de corazón que estés bien. Voy a hacer algo por respeto a la
confianza que depositaste en mi, y es borrar tus fotos más intimas.

Creo que en esta nueva situación te sentirás incómoda, y desearás que lo
haga, por lo que lo haré. Lo que no me apetece es borrarte de mi vida porque
aunque tu no te lo creas, yo te aprecio.


Insisto, espero estés bien.

Beso.

Tampoco, le contesté...




Volviendo a la anécdota de mi Ex, ese día (el que entre  a su habitación) Me volvió a  llamar en la noche, me comento que yo tenía, una revista de él. Yo le dije que no había ningún problema, que la pasara a buscar, que mi madre se la entregaría. Se quedo callado, y luego me dijo: 
--¿Como, lo encontraste? 
--¿De qué me hablas? Le dije...
--El tanga. Contestó, el tanga rojo.
--Pues. ¿Cuál es el problema? era mío y me lo lleve, le contesté
--Es mío, Bast, me pertenece.
Yo respire, hondo.  Me cuestioné internamente. ¿Por qué, tengo esta conversación? y le respondí.
--Voy a colgar, estamos hablando disparates.

Tan pronto, como colgué. El volvió a llamar y me dijo:
--¿Que diría, la gente? Si se entera de que la Srta. Tan correcta entró, a mi habitación y me  robó.
--¿Que te robé, que? El tanga, rojo con olor a mi? Le dije...
Se quedo, callado. Y yo, colgué....